viernes, 20 de noviembre de 2009

Place me the piglet

Una de las primeras lecciones que se imparten en yese y exade es aquella que prepara a sus alumnos, futuras promesas de la GESTIÓN UNIVERSAL, para aquél delicado momento en que toca colocar al lechón de alguien.

Un lechón, según la RAE, es un cochinillo que todavía mama, pero en el mundo de las grandes máquinas empresariales, un lechón es aquél hijo/hermano/sobrino/etc de alguien poderoso, motivo por el cual hay que darle un buen puesto con independencia de sus capacidades. Concepto que, en el argot de la calle, se conoce como el puto cerdo enchufao.

El noble arte de colocar al lechón, se viene practicando desde tiempos inmemoriales, de hecho se tienen indicios de que cuando la primera meretriz se apoyó sobre la primera esquina y negoció con el primer posible cliente, aquél cliente YA VENÍA de colocar un lechón. Antiguamente era práctica habitual entre las buenas familias aquello de que el varón mayor se quedaba las propiedades y los títulos, el mediano se iba como capitán de las tropas de su majestad a expoliar algún remoto lugar de Asia y a hacer un catálogo de enfermedades venéreas desconocidas, y al pequeño lo mandaban pal Vaticano a ver si salía obispo. De lo que se deduce que, durante siglos, la inmensa mayoría de los altos cargos de nuestra iglesia y ejército han sido ostentados por lechones. Dicho sea desde el cariño.

Hoy día, en vista del inexplicable desprestigio que padecen estas dos grandes instituciones, añadido a la repentina manía que tienen algunas empresas privadas con aquello del rendimiento y el valor añadido, cada vez es más difícil encontrar un buen sitio para colocar al lechón. Y es que los lechones también tienen su amor propio, así que si tiene usted un puesto de responsabilidad con personal a su cargo, y le colocan un lechón, debe tener presentes una serie de normas:

1. El lechón trabaja porque quiere, así que no le obligue.

2. No lo mezcle con la tropa, no vaya a darse cuenta de que es el único que tiene contrato.

3. Hay que hacerle visitas periódicas en actitud amistosa para que se sienta útil y no se desmotive.



4. No hay que poner “peros” a su calendario de vacaciones. Que el rey no sube a Baqueira todos los días.

5. Y sobretodo, hay que pagarle bien, no sea que se vaya a otro sitio a seguir haciendo NADA.

Por todo ello, se concluye que hoy en día el lugar ideal para colocar al lechón, es la administración pública y sucedáneos, que para eso se inventaron los cargos de confianza, a ver si se han creído que un lechón va a hincar los codos pa sacarse unas opos. Así que si tiene usted algún joven pariente que no acaba de encontrar su camino y dispone de buenos contactos dentro de la esfera política, no le de más vueltas y llámelos. Si le salta el contestador diciendo que están en la cárcel, ya tendrá usted la seguridad de que quedan plazas vacantes.

10 comentarios:

acolostico dijo...

Nada que añadir, solo algunas imágenes que me han venido a la cabeza:

una

dos

Y tantos otros ejemplos...

Anna dijo...

M'acaba de pujar el colesterol..i la mala llet...

(cuanta verdad condensada en un texto...sic...)

Roque dijo...

Que hambre me ha dado la primera imagen... y... ¿nunca os he dicho que casi atropello a Ricardito cuando salia él una vez del estudio de su padre con una motillo?

manu dijo...

Leo piglet y pienso en Winnie the Poh ;-)

Hay lechones de todas las categorías, no solo de los que no necesitan trabajar. Aquí tenemos a varias enchufadas... y hasta aquí puedo leer.

el bandero dijo...

Que bueno! Cuanta verdad!
Dicen que las Sociedades Anónimas de capital público se inventaron por aquel invento europeo de la deuda 0, pero una vez superada esa falacia seguramente se mantienen a modo de criadero y engorde de lechones.

el bandero dijo...

Permitirme un segundo comentario, para matizar una afirmación del post:

Una de las primeras lecciones que se imparten en yese y exade es aquella que prepara a sus alumnos, futuras promesas de la GESTIÓN UNIVERSAL, para aquél delicado momento en que toca colocar al lechón de alguien

Esa lección no se debe impartir en todos los master se yese y exade, sólo en los de más nivel. Esas prestigiosas instituciones deben tener una oferta variada, y alguno de los cursos deben ser fáciles y pensados para LECHONES. Pues algún LECHON hace gala de título yese o exade. Y es que si al padrino le fallan las influencias siempre es un buen recurso meter al Lechon un tiempo a engordar el CV para posteriomente facilitar su colocación.

Replicant dijo...

A todo cerdo le llega su San Martín, no hay que perder la fe...(he quedat una mica teletubbie, oi?)

Pepi Toria dijo...

@ acolostico,
1 qué bella imagen
2 al menos no está en el sector público...
Otros ejemplos, realeza y "adosados".

@ anna,
El colesterol es pot controlar, la mala llet no està tan clar. Només aspirar a que el "lechón" no et toqui de massa aprop.

@ roque,
Otro carnivorillo... y menos mal que no le atropellaste, estarían los de "la noria" y "dec" y "sálvame" persiguiéndote pa que lo explicaras.

@ manu,
Estos que mencionas pertenecen a otra categoría más asimilable a las aves "con preferencias por la comida en avanzado estado de descomposición". Da para otro post.

@ el bandero,
Efectivamente, el "lechonismo" está tan extendido que ha creado su propio mercado. Es más, a partir de ciertos niveles está hasta bien visto: "A mi nene LO HAN LLAMADO de tal sitio para que ocupe tal puesto porque necesitan a alguien competente". Sin conocerlo, sin entrevistas, sin comparar con lo que ofrecerían otros candidatos, sólo por que es EL NENE DE.
Por cierto: "competente" = título "yese", "exade" o similares.

@ replicant,
El San Martín sólo les llega cuando hay cambio de gobierno. Las primeras cabezas son las de los lechones puestos a dedo.
Pero si están en la privada, el San Martín es para los que estan a su cargo o a su mismo nivel.

Marta dijo...

Ains... hoy en día el lugar ideal para colocar al lechón, es la administración pública y sucedáneos... lechones y funcionarios... la combinació ideal...

Roger dijo...

Molt bo el texte Pepi! Jo a més a més dels endollats de l'administració també hi sumaria "la Caixa": allí els "lechones" vesteixen de Prada!!