viernes, 31 de diciembre de 2010

domingo, 19 de diciembre de 2010

viernes, 30 de abril de 2010

Un año de humor

A los incombustibles blogueros: Acolostico, Anna, Bandero, Bororo, Manu, Marta y Rodericus, a los seguidores fieles como Roque, Sam Fayna, Nica, Irene, Roger, Eulàlia, y Oscar, y al resto, que siempre encontráis un momento para hacer una parada en Pepi Toria’s Blog:Muchas gracias por compartir conmigo este año de humor, espero que sigamos riendo, meando fuera de tiesto y sobretodo aprendiendo muchas cositas interesantes. 

Con el frenopático desde el cariño,

Pepi

PD: Os quiero… hacer un jersey de punto.

viernes, 16 de abril de 2010

¿Hay algún listo en la sala?


Contra de todo lo que se ha venido diciendo hasta ahora, se han hallado evidencias palpables que nos permiten afirmar que la humanidad se divide en dos tipos de personas: los que piensan que son muy listos, y el resto.

Si está entre sus aspiraciones lo de pertenecer al primer grupo, lo más importante es que se arrime a un tonto, por aquello de las ventajas que la relatividad puede ofrecerle. Aunque parezca fácil no lo es tanto, y es que tontos habrá muchos, pero no todos son adecuados. Fruto de las averiguaciones realizadas por nuestro equipo de investigación, podemos concluir que el mercado dispone de tres tipos de tonto:

1. El tonto “me caí de la mesa de partos” o tonto accidental. Es fácil de arrimar pero da unas prestaciones muy bajas, porque si va usted con él, parecerá tan listo que resultará poco creíble.

2. El tonto “soy tonto pero uso mi desconfianza para disimular” o tonto renegado.
Es de difícil arrime, pero si lo consigue le dará un rendimiento medio nada desdeñable.

3. El tonto “aún no me he dado cuenta de que soy tonto” o tonto vocacional.
Es el que da mejores resultados gracias a su talante espontáneo. El único inconveniente es que salga del armario y se incorpore al grupo anterior.

Si por el contrario, forma usted parte del resto del mundo, le será de gran utilidad conocer los parámetros que distinguen a un listo. De hecho, la manera más fácil de encontrar a un listo, es preguntar en voz alta, y es que los listos están ávidos de reconocimiento y de poder lucir sus capacidades que suelen manifestarse en cinco modalidades básicas:

1. La modalidad esto que voy a decirte va a cambiarte la vida.
- Es el mejor momento para comprar piso porque todos están desesperados por vender.
- Muchas gracias, ¿me cobra el café?

2. La modalidad rabolargo también conocida como yo más.
- He encontrado billetes por 200€ para volar a Japón.
- Ya pero ¿a que no incluye la vuelta?

3. La modalidad profética.
- ¡Qué partidazo, si es que hemos ganado dos a cero!
- Ya se veía venir.

4. La modalidad cantimpalo o cómo presumo de ser un choricillo.
- ¿Ves qué monitor? pues me lo llevé del trabajo.
- Pues déjalo irse a su casa, que tú lo que necesitas es una pantalla.

5. La molalidad, a secas.
- Vale que está de moda lo de los pantalones rotos, pero es que se te sale el 'ciruelo'…
- Envidioso…

Pero lo más importante es que tenga usted siempre muy presente las tres reglas básicas para sobrevivir en semejante entorno:
- Cuando el 100% de individuos de un colectivo piensan que son listos, nadie es listo.
- Si siente usted que está totalmente rodeado de tontos, es probable que sea usted un listo.
- Pero si siente usted que está totalmente rodeado de listos, es bastante probable que sea usted tonto.

viernes, 2 de abril de 2010

Con la mona en la mano


Las ya demostradas similitudes entre el hombre y el simio son todavía más evidentes a la vista de la estrecha amistad que siempre ha unido a ambas especies. Sobretodo en la infancia, los monos son uno de los bichos que mayor simpatía suscitan entre los más pequeños (el mono amedio, el mono-poly, el mono-plaza), simpatía que se ve truncada en cierta forma cuando se alcanza la edad adulta (el mono de trabajo, la mono-gamia, el mono de sustancias ilegales…), pero más allá del vínculo afectivo que nos une al mono, se encuentra el que nos une a la mona, con numerosos ejemplos fehacientes como la mona chita, la mona lisa, la mona curva y la operada (o ja-mona), la mona que se viste de seda o la amiga ra-mona.

Lo que no se ha dicho hasta el momento, es que bajo el título de 'mona' subyace un concepto mucho más poderoso que todos los mencionados anteriormente y que es el detonante de uno de los mayores despiporres económicos y gastronómicos que pueden acontecer en una familia (además de una boda), nos referimos sin duda alguna, a la mona de pascua. Y es que por mucho que pueda parecerle a usted que una tarta decorada no merece mayor atención, debe saber que la mona de pascua es un concepto abstracto e idealizado bajo el que se amparan todas las aberraciones producibles a partir del chocolate, y con unos precios que pareciera que éste se hubiera criado en barrica.

La mona de pascua, puede irrumpir en la vida del individuo bajo innumerables apariencias:

1. La mona-muñón. Dícese de aquella que ostenta una figurita de chocolate de dudosa forma. Son ideales para los padrinos que suelen olvidar las peticiones de sus ahijados.
- Pero, yo te pedí que fuera de los 'mormiti'.
- Pues claro, y ahí tienes el 'mormiti'.
- ¿Y por qué lleva el lazo de la 'jelou quiti'?

2. La mona-minimal. Dícese de aquella que se reduce a un huevo de chocolate en su máxima expresión, lo que viene siendo un HUEVÓN.
- El huevo es muy chulo, pero ¿dónde está la tarta, el muñeco, las plumas y las chuches?
- El huevo se los comió a todos, búscalos dentro.

3. La mona especulativa. Dícese de aquella que refleja los deseos inmobiliarios más inconfesables.
- Entonces ¿te ha gustado el castillo de la princesa-sirena y cantante?
- Sí pero ¿dónde tiene plaza de parking?

Y podríamos seguir hasta la noche, desgranando el resto de numerosas variantes de la mona, capaces de desorientar al más pintado.

La sentimental:
- ¿Vendrás con la mona?
- No, lo hemos dejado.

La erótica:
-¿Me harás la mona?
-Sí, pero en privado.

Pero si lo que usted quiere es que su ahijado guarde un grato recuerdo de ese día, lo mejor es que le haga la mona usted mismo y con ello habrá conseguido dos cosas: en primer lugar, le habrá usted regalado el tiempo que dedica en hacerla, y su ahijado cuando eche la vista atrás podrá valorar adecuadamente el esforzado gesto y en segundo lugar, no habrá usted pagado sesenta euros por un mojón de chocolate, con ello su ahijado lo recordará siempre como a un padrino y no como a un primo.

viernes, 19 de marzo de 2010

Cosas Sobre Investigación


Las Cosas Sobre Investigación, en adelante CSI, tienen una gran aceptación popular, llegando a considerarse como una de las principales fuentes de conocimiento al alcance del pueblo llano. Lo que no se acaba de saber es qué tienen todas esas series televisivas de CSI para que, a pesar de que siempre sigan el mismo patrón (los protagonistas parten de una escena del crimen rocambolesca, luego sacan fotos, luego pasan el cepillo, después intimidan a los sospechosos y finalmente descubren al culpable), nos resulten tan adictivas. Y es que la fórmula magistral de las CSI es el resultado de la combinación de diversos factores:

1. El investigador es capaz de leer la escena del crimen como si fuera un periódico:
- El asesino disparó a la víctima mientras dormía, luego estuvo un rato probándose su ropa interior y finalmente escapó por la ventana.
- ¿Cómo sabe todo eso?
- Porque lo dice en la confesión que dejó antes de irse.

2. Los píxeles no existen. Cualquier imagen u objeto pasado debidamente por el scanner, adquiere más nivel de detalle que un cuadro barroco:
- Si hacemos un zoom del pellejo que encontramos entre los colmillos del perro, se distingue claramente que la piel de la víctima estaba perfectamente hidratada.
- ¿Y eso qué nos aporta?
- Que era mujer, gay o metrosexual.

3. Y algo parecido sucede con las grabaciones de audio defectuosas, una vez caen en manos del especialista con el programa informático adecuado:
- Bien, ¿hemos averiguado algo del sospechoso?
- Sí, que es minero
- ¿Y qué más?
- Que templó su corazón con pico y barrena.

4. El más nimio detalle puede ser la clave para tirar del hilo de la investigación:
- A partir de la reconstrucción facial que nuestros especialistas han realizado basándose en el trozo de oreja que hallamos en el lugar de los hechos, se deduce que la víctima no tenía nariz.
- Fantástico, con ese dato se reduce considerablemente la lista de sospechosos.

5. Pero lo más sorprendente de todo es el conocimiento de los protagonistas en cuanto a la procedencia de cualquier sustancia:
- El arma tenía restos de un mineral llamado 'cualcurnia'.
- Ajá, ese mineral sólo se extrae de una mina al sur de Italia.

o
- El arma tenía restos de unas fibras denominadas 'esparto'.
- Ajá, ese material únicamente se teje en una cooperativa de Calasparra.

o
- El arma tenía restos de calimocho.
- Habrá que pedir una orden para acordonar España.

o
- El arma tenía restos de azúcar glass.
- Perdón, es que me has pillado merendando.

y solo muy, muy, ocasionalmente
- El arma tenía restos de semen.
- Bueno, mejor la llevamos al laboratorio.

viernes, 12 de marzo de 2010

No cualquiera planta un pino


Existe un dicho que promulga que “lo importante es que hablen de uno, aunque sea mal” y eso es exactamente lo que diría LA ARQUITECTURA, si tuviera boca. Y es que por mucho que unos presuman de conocerla, otros de aborrecerla y otros de perpetrarla, el caso es que a excepción del libro gordo de petete, pocas cosas enseñan, divierten y entretienen tanto como la contemplación ensimismada del fruto de esta noble disciplina.

Los orígenes de LA ARQUITECTURA, han sido objeto de numerosas teorías, de entre las que cabe destacar una de las más antiguas y argumentadas que sostiene que la arquitectura nació el primer día que un hombre se cobijó bajo un árbol. Poco se imaginaba el individuo en cuestión que su apremiante necesidad por echar un meo fuera a ser interpretada con tanta ceremonia, y es que, sin pretender en absoluto dar al traste con la poética del momento, no hay que olvidar que si un hombre se cobija bajo un árbol y no es para mear: o es para encender un cigarro a resguardo de la lluvia, o es para atarle la bufanda de su equipo de fútbol. En todo caso, la teoría del árbol nos aporta un dato valiosísimo: la arquitectura es más vieja que la zarzuela (de pescado) con todos los vorvones dentro.

Lo curioso es que la historia del árbol no ha caído, ni mucho menos, en el olvido y suele ser una analogía arquitectónica más que recurrente. Qué tendrán los árboles, se estará preguntando usted, pero lo más importante no es qué es lo que tienen, sino qué es lo que han hecho, pregunta que los árboles se hacen a sí mismos constantemente cuando leen cosas como ésta.

Y es que, árboles aparte, LA ARQUITECTURA tiene tantísimas facetas que se presta a todas las analogías posibles, porque LA ARQUITECTURA no conoce límites:

La arquitectura no conoce límites ideológicos:
-Esa fachada me vuelve loco...
-Nos pasa a muchos.

La arquitectura no conoce límites lógicos:
-Hay que tener talento para diseñar ese porche.
-Y un par de cojones para ponerlo en Islandia.

Ni ecológicos:
-Esta casa funciona con la energía que obtiene de la mierda de vaca.
-¿Y el edificio anexo?
-El establo para criar las vacas.

Ni económicos:
-Habrá que hacer algún recorte para ajustarse a presupuesto.
-¿Quitamos los capiteles de mármol?
-Quitaremos los inodoros, que no salen en la foto.

La arquitectura no conoce límites sociales:
-Nuestra casa es un proyecto original de Vahn Skorm
-Pues la nuestra es de Pin-y-Ponn

Ni físicos:
-Su valla está dentro de mi jardín
-Pues su jardín es una buscona

Ni químicos:
-Insisto en que me haga una casita de jabón.
-Ya veo que no se la va a quitar de la cabeza.
-¿Por la insistencia?
-Por los resbalones.

La arquitectura no conoce límites espirituales:
-Construimos un centro multi-religioso para integrar a las etnias de todo el municipio.
-¿Y funcionó?
-Sí, la primera semana ya se dieron todos de hostias.

Ni penales:
-¿Qué sabes de Pepe?
-Ahora vive en un espacio compacto con todo integrado.
-Ha vuelto al trullo
-Sí...

Ni funcionales:
-¿Pasamos la tarde en el Macba?
-No tengo más ganas de skate, mejor vamos a un museo.

viernes, 26 de febrero de 2010

viernes, 19 de febrero de 2010

El viajar es un 'pacer'


En el primer mundo, viajar es una práctica bastante habitual en sus cuatro modalidades básicas: viajar por el espacio, viajar por el tiempo, el viaje espiritual y viajar en agosto. De todas ellas, la última es la que ha tenido una mayor aceptación al tratarse de la modalidad que menos requerimientos exige ya que, desafortunadamente, para viajar por el espacio hace falta una nave, para viajar por el tiempo hace falta imaginación y para los viajes espirituales hacen falta drogas. Pero nada de eso impide que, entre estas variedades menos extendidas se produzcan situaciones en las que se vislumbra algún que otro prejuicio:

Viajar por el espacio:
- Me he unido a una expedición para conocer marte.
- Qué bien, ¿sabes si hará sol?

Viajar por el tiempo:
- Me voy a visitar valladolid.
- Qué bien, ¿sabes si usan euros?

El viaje espiritual:
- Me voy a fumar este porrito a ver si concilio el sueño.
- Personas como tú degradan nuestra sociedad.

Aún así, más interesante que los viajes, son los viajeros, porque la idiosincrasia del viaje da para mucho:

1. El hippie que carga 30 días con una mochila, come lo que se encuentra, se afeita con una chapa de coca-cola y, cuando vuelve, una revista de prestigio internacional le compra las fotos del viaje y se pasa los seis meses siguientes tocando la flauta.

2. El gili que intenta cargar 30 días con una mochila, comer lo que se encuentra y afeitarse con una chapa de coca-cola y, cuando abre los ojos, toda su familia está con él en el hospital.

3. El que pasa quince días en un complejo turístico de lujo en el Caribe, vuelve gordo, ebrio y maravillado de que “los nativos” hablaran inglés.

4. El que se va a su pueblo, como cada año y vuelve gordo y ebrio y se pasa una semana escondiéndose del sol.

Pero a pesar de todo lo dicho, lo más satisfactorio de hacer un viaje, es explicarlo y enseñar las fotos, TODAS, porque son tan bonitas que difícilmente puede uno hacer una selección sin desmerecer a ninguna, no obstante, hay quien se inclina más por los reportajes temáticos:

1. El gastronómico: el carpaccio del primer día, los bollitos del almuerzo, el frankfurt en el aeropuerto…

2. El egocéntrico: 'nosotros en roma, nosotros en milán, nosotros en florencia… ¿la cúpula? un monumento que tienen allí'.

3. El cansino: iglesia, iglesia, monolito… estatua, monolito, museo.

4. El chungo: un gato en la plaza del Louvre, un poste de teléfono con graffitis, una señora haciendo punto…

No obstante, lo mejor que puede pasarle a usted es que le ofrezcan ir a ver un reportaje del tipo “El divino”, porque por mucho que se hable de él, al final nadie llega a verlo.

viernes, 12 de febrero de 2010

viernes, 5 de febrero de 2010

'Alien' se ha comido mis deberes

La ciencia ficción es un género profundamente marcado por la contradicción que su propio nombre indica: por un lado, la palabra ciencia, asociada al rigor, y por otro, la palabra ficción, generalmente asociada a todo lo demás. Y el ser humano, en su intrínseca debilidad por cualquier cosa que sea improbable, ha resultado ser un ferviente consumidor de este género, especialmente en su faceta cinematográfica, porque el cine de ciencia ficción ha sido tan prolífico, que a día de hoy podemos distinguir entre una variedad considerable de sub-géneros:

1. El sub-género onírico: cuando a los cinco minutos ya estás durmiendo.

2. El sub-género translacional: cuando preferirías estar en cualquier otro lugar del mundo.

3. El sub-género catastrofista: cuando sales del cine pensando “quisiera ser un pez”.

4. El sub-género purista: cuando te evoca la primera vez que te fumaste un puro.

5. El sub-género paranormal: cuando resulta inexplicable que alguien haya decidido invertir su dinero en producirlo.

6. El sub-género em-pático: cuando te cagas por las paticas pa’bajo.

7. El sub-género bichoso: bichos del tamaño de un oso.

Pero el siglo XXI está siendo testigo del despunte de un nuevo sub-género, véase si no la última producción Pisney para televisión: de acción delirante y un argumento insólito en el que dos adolescentes salvan al mundo mientras se ligan a la animadora y se gradúan, en el mismo día. El caso es, como usted comprenderá, que lo de salvar al mundo forma parte del “relleno” del guión, y que lo que no tiene desperdicio ninguno es el motivo por el cual el mundo necesita ser salvado ESTA VEZ: efectivamente, si abandonó usted su desodorante porque emitía gases que agredían a la atmósfera, resulta que ha renunciado usted a tener vida sexual por un argumento absolutamente falto de rigor y es que, en realidad, mientras nuestros gobernantes estaban en Kyoto deshojando la margarita, los marcianos de Marte nos estaban gratinando cual coliflor. Es el nuevo y revolucionario sub-género denominado "pass-the-brown".

Y es que lo de echarle la culpa al que no está presente es una costumbre muy humana y tiene la virtud de ser un recurso absolutamente extrapolable:

- Si no llevas los deberes hechos es porque “alien” se los ha comido.
- Si se dispara la factura del teléfono es porque ETE estuvo haciendo algunas llamadas.
- Si en tu fábrica hacen un ERE es porque se llevan la producción a Marte.

No está tan mal pensado, teniendo en cuenta que nuestra relación con los extraterrestres hace ya tiempo que está bastante fría y no piensan más que en matarnos, envasarnos al vacío, comernos, o las tres en ese orden … cuando no nos piden derechos de autor. Afortunadamente, en este caso se conforman con aniquilar a la humanidad para quedarse con el planeta, todo un clásico.

Pero al margen de todo lo dicho, si se haya usted alguna vez en la situación de que un ser lejano se le dirige en un idioma incomprensible e insiste en que le acompañe a otra galaxia, desengáñese, eso no es ciencia ficción, probablemente esté usted viendo el telediario y se aproximen elecciones...

viernes, 29 de enero de 2010

Licencias de convivencia


"MIRA PEPE, QUE AL FINAL LA VAMOS A TENER..."

viernes, 15 de enero de 2010

Eso no se toca

El hecho de ‘manifestar procesos psíquicos mediante síntomas físicos y de manera involuntaria’ se conoce como la acción de somatizar, concepto ampliamente reconocido y empleado por la psicología moderna y que, a pesar de ello, ha resultado ser de gran utilidad para el desarrollo de la civilización actual.

Las aportaciones prácticas del concepto de la somatización resultan inconmensurables, especialmente en todo lo que se refiere al comportamiento social del individuo. Por ejemplo, si usted ha detectado que últimamente su hijo adolescente prolonga su estancia encerrado en el baño y que el consumo de papel higiénico se ha triplicado en las últimas semanas, probablemente no le queda más opción que decantarse entre una de estas tres posibilidades:

1. Su hijo se pinta.
2. Su hijo tiene una pequeña empresa de fabricación y distribución de porros.
3. Su hijo se toca.

Suponiendo que tenga usted motivos para descartar las dos primeras, significa que ha llegado el momento de admitir que su hijo se toca y que si se toca no habrá forma humana de que deje de tocarse, de manera que no queda más remedio que dejar que se siga tocando, con la diferencia de que a partir de ahora vamos a entender este fenómeno como una mera somatización: el chaval está más salido que el pico de una plancha (un proceso psíquico muy extendido) y por eso “se la casca” (un síntoma físico bastante recurrido). Todo muy natural y perfectamente integrable en la dinámica cotidiana:

- ¿DÓNDE está el niño?
- Somatizando.

- ¿Tu hijo somatiza?
- Todos los días, dos veces.

- ¿Ya has hecho los deberes? ¿ya has somatizado?
- Que no me rayes vieja…

Dicho esto, y a pesar de haber descubierto el abanico de posibilidades derivadas de la somatización, está usted muy lejos de tenerlo todo controlado, ya que las adolescentes también pueden caer víctimas de esta lacra. Así que si usted detecta que su hija pasa largos ratos encerrada en el cuarto de baño y que el consumo de papel higiénico se ha cuadriplicado desde entonces, se debe sin duda a que se está alisando el pelo, maquillándose, depilándose, hablando por teléfono, limándose las uñas, desmaquillándose, probándose ropa o cantando con el secador en marcha, por lo que puede estar usted seguro de que, una vez salga del baño, puede empezar a tocarse en cualquier momento.

jueves, 7 de enero de 2010

viernes, 1 de enero de 2010