viernes, 29 de enero de 2010

Licencias de convivencia


"MIRA PEPE, QUE AL FINAL LA VAMOS A TENER..."

viernes, 15 de enero de 2010

Eso no se toca

El hecho de ‘manifestar procesos psíquicos mediante síntomas físicos y de manera involuntaria’ se conoce como la acción de somatizar, concepto ampliamente reconocido y empleado por la psicología moderna y que, a pesar de ello, ha resultado ser de gran utilidad para el desarrollo de la civilización actual.

Las aportaciones prácticas del concepto de la somatización resultan inconmensurables, especialmente en todo lo que se refiere al comportamiento social del individuo. Por ejemplo, si usted ha detectado que últimamente su hijo adolescente prolonga su estancia encerrado en el baño y que el consumo de papel higiénico se ha triplicado en las últimas semanas, probablemente no le queda más opción que decantarse entre una de estas tres posibilidades:

1. Su hijo se pinta.
2. Su hijo tiene una pequeña empresa de fabricación y distribución de porros.
3. Su hijo se toca.

Suponiendo que tenga usted motivos para descartar las dos primeras, significa que ha llegado el momento de admitir que su hijo se toca y que si se toca no habrá forma humana de que deje de tocarse, de manera que no queda más remedio que dejar que se siga tocando, con la diferencia de que a partir de ahora vamos a entender este fenómeno como una mera somatización: el chaval está más salido que el pico de una plancha (un proceso psíquico muy extendido) y por eso “se la casca” (un síntoma físico bastante recurrido). Todo muy natural y perfectamente integrable en la dinámica cotidiana:

- ¿DÓNDE está el niño?
- Somatizando.

- ¿Tu hijo somatiza?
- Todos los días, dos veces.

- ¿Ya has hecho los deberes? ¿ya has somatizado?
- Que no me rayes vieja…

Dicho esto, y a pesar de haber descubierto el abanico de posibilidades derivadas de la somatización, está usted muy lejos de tenerlo todo controlado, ya que las adolescentes también pueden caer víctimas de esta lacra. Así que si usted detecta que su hija pasa largos ratos encerrada en el cuarto de baño y que el consumo de papel higiénico se ha cuadriplicado desde entonces, se debe sin duda a que se está alisando el pelo, maquillándose, depilándose, hablando por teléfono, limándose las uñas, desmaquillándose, probándose ropa o cantando con el secador en marcha, por lo que puede estar usted seguro de que, una vez salga del baño, puede empezar a tocarse en cualquier momento.

jueves, 7 de enero de 2010

viernes, 1 de enero de 2010