viernes, 5 de febrero de 2010

'Alien' se ha comido mis deberes

La ciencia ficción es un género profundamente marcado por la contradicción que su propio nombre indica: por un lado, la palabra ciencia, asociada al rigor, y por otro, la palabra ficción, generalmente asociada a todo lo demás. Y el ser humano, en su intrínseca debilidad por cualquier cosa que sea improbable, ha resultado ser un ferviente consumidor de este género, especialmente en su faceta cinematográfica, porque el cine de ciencia ficción ha sido tan prolífico, que a día de hoy podemos distinguir entre una variedad considerable de sub-géneros:

1. El sub-género onírico: cuando a los cinco minutos ya estás durmiendo.

2. El sub-género translacional: cuando preferirías estar en cualquier otro lugar del mundo.

3. El sub-género catastrofista: cuando sales del cine pensando “quisiera ser un pez”.

4. El sub-género purista: cuando te evoca la primera vez que te fumaste un puro.

5. El sub-género paranormal: cuando resulta inexplicable que alguien haya decidido invertir su dinero en producirlo.

6. El sub-género em-pático: cuando te cagas por las paticas pa’bajo.

7. El sub-género bichoso: bichos del tamaño de un oso.

Pero el siglo XXI está siendo testigo del despunte de un nuevo sub-género, véase si no la última producción Pisney para televisión: de acción delirante y un argumento insólito en el que dos adolescentes salvan al mundo mientras se ligan a la animadora y se gradúan, en el mismo día. El caso es, como usted comprenderá, que lo de salvar al mundo forma parte del “relleno” del guión, y que lo que no tiene desperdicio ninguno es el motivo por el cual el mundo necesita ser salvado ESTA VEZ: efectivamente, si abandonó usted su desodorante porque emitía gases que agredían a la atmósfera, resulta que ha renunciado usted a tener vida sexual por un argumento absolutamente falto de rigor y es que, en realidad, mientras nuestros gobernantes estaban en Kyoto deshojando la margarita, los marcianos de Marte nos estaban gratinando cual coliflor. Es el nuevo y revolucionario sub-género denominado "pass-the-brown".

Y es que lo de echarle la culpa al que no está presente es una costumbre muy humana y tiene la virtud de ser un recurso absolutamente extrapolable:

- Si no llevas los deberes hechos es porque “alien” se los ha comido.
- Si se dispara la factura del teléfono es porque ETE estuvo haciendo algunas llamadas.
- Si en tu fábrica hacen un ERE es porque se llevan la producción a Marte.

No está tan mal pensado, teniendo en cuenta que nuestra relación con los extraterrestres hace ya tiempo que está bastante fría y no piensan más que en matarnos, envasarnos al vacío, comernos, o las tres en ese orden … cuando no nos piden derechos de autor. Afortunadamente, en este caso se conforman con aniquilar a la humanidad para quedarse con el planeta, todo un clásico.

Pero al margen de todo lo dicho, si se haya usted alguna vez en la situación de que un ser lejano se le dirige en un idioma incomprensible e insiste en que le acompañe a otra galaxia, desengáñese, eso no es ciencia ficción, probablemente esté usted viendo el telediario y se aproximen elecciones...

5 comentarios:

acolostico dijo...

Antes eran los comunistas, pero ahora ya no hay metafora, o son los potes de laca , o que...

Me he perdido...

Anna dijo...

Y es que lo de echarle la culpa al que no está presente es una costumbre muy humana

“Cariño, no tengo ni idea de cómo ha ido a parar esta marca de pintalabios en mi yugular. Pero creo que me abdujeron”

Si, si…. Ciencia ficción…


No está tan mal pensado, teniendo en cuenta que nuestra relación con los extraterrestres hace ya tiempo que está bastante fría y no piensan más que en matarnos, envasarnos al vacío, comernos, o las tres en ese orden …

Jo crec que, pobres, estan fent tots els impossibles per. no contactar. Acollonits deuen estar, amb la plaga (perdó, espècie) humana…

rodericus2009 dijo...

Totalmente de acuerdo contigo.
A veces no tengo muy claro si los marcianos no se han infiltrado en el tripartito ó en el Ayuntamiento, porque lo de montár aquí unas olimpiadas de invierno con las estaciones de esquí a dos horas de cohe exige tenér un "teletransportador" al estilo de Star trek. Yoda se parecia sospechosamente a Jordi Pujól, y creo que el hombre trás la mascara de Darth Vader es realmente el Honorable Montilla, lo digo por lo parco en palabras.

el bandero dijo...

Toda la vida empleando los términos de "ciencia ficción" y no me había dado cuenta lo contradictorio de ellos, gracias por abrirme los ojos.

Por cierto, el final me ha encantado: los políticos son extraterrestres, sino no se entienden muchas de sus propuestas, parece que viven en otra galaxia.

manu dijo...

Por eso los aficionados a la CF solemos ser tan contradictorios.

Claro que, por Chtulhu bendito, ¿una serie de Disney? Solo los dibus infantiles, nada más, pardiez.

Elecciones? En otoño lo vamos a flipar...